Pocas ideas en la ciencia moderna han transformado nuestra comprensión de la realidad con más profundidad que el espacio-tiempo. El concepto, piedra angular de la teoría de la relatividad de Einstein, describe el universo como un tejido de cuatro dimensiones donde el espacio y el tiempo están entrelazados. Pero, ¿qué significa exactamente que el espacio-tiempo "existe"? Un nuevo análisis filosófico del astrónomo e investigador Daryl Janzen de la Universidad de Saskatchewan, publicado a través de The Conversation, desafía lo que muchos dan por sentado.
El argumento central es perturbador en su sencillez: puede que los físicos lleven décadas confundiendo dos cosas fundamentalmente distintas. Lo que existe. Y lo que simplemente ocurre.
El problema del "universo bloque"
En la filosofía de la física, una postura muy influyente —el eternalismo— sostiene que el tiempo no fluye ni pasa. El pasado, el presente y el futuro son igualmente reales dentro de una estructura de cuatro dimensiones llamada "universo bloque". Desde esta perspectiva, toda la historia del universo ya está "ahí", desplegada de forma atemporal y completa.
El problema es que esta visión genera una confusión profunda sobre la naturaleza del propio espacio-tiempo. Si todo ya existe de forma atemporal, ¿cuándo existe el propio "bloque"? ¿En qué sentido "existe" algo que no tiene un "ahora" propio?
El filósofo Ludwig Wittgenstein advirtió que los problemas filosóficos surgen cuando "el lenguaje se va de vacaciones". La física, según este análisis, puede ser un ejemplo paradigmático: términos como "tiempo", "existir" y "atemporal" han sido reutilizados en contextos técnicos sin examinar el bagaje que arrastran del lenguaje cotidiano.
La diferencia entre existir y ocurrir
El análisis propone una distinción que parece obvia pero que lo cambia todo:
- Existir es un modo de ser. Un objeto que existe perdura en el tiempo.
- Ocurrir es un modo de suceder. Un evento ocurre y termina.
Imagine un elefante a su lado. Ese elefante existe: es un objeto tridimensional que perdura en el tiempo. Su vida completa puede describirse como un "mundo-línea" en cuatro dimensiones, un tubo a través del espacio-tiempo.
Ahora imagine un elefante que parpadea durante un instante y desaparece. Ese elefante no existe en el sentido ordinario: ocurre. Es solo un corte transversal de ese tubo, un momento, no un ser.
"El eternalismo trata toda la eternidad —el espacio-tiempo entero— como una estructura existente, pero eso requeriría una dimensión temporal adicional para que la propia estructura 'exista' del mismo modo que los objetos dentro de ella." — Daryl Janzen, Universidad de Saskatchewan
5 Número de dimensiones que se necesitarían para que el "universo bloque" exista en el mismo sentido que un objeto tridimensional ordinario
Del cine a la cosmología
Esta confusión no es solo académica. Moldea cómo imaginamos el viaje en el tiempo en la ficción y en la divulgación científica. En *Terminator* (1984), la línea temporal es fija: todo ya existe en el bloque. En *Avengers: Endgame* (2019), el pasado puede alterarse, lo que implica que el bloque existe *y* puede cambiar. Ninguna de las dos visiones examina realmente qué tipo de existencia eso implica desde un punto de vista filosófico riguroso.
Más allá del cine, la confusión también impacta en uno de los problemas más importantes de la física teórica: cómo reconciliar la relatividad general con la mecánica cuántica. La interpretación del espacio-tiempo que adoptemos orienta cómo buscamos esa unificación.
Qué significa
Nada de esto invalida las ecuaciones de Einstein. La relatividad sigue funcionando. Pero cómo interpretamos esas ecuaciones importa, porque forma la manera en que concebimos la realidad y orienta la investigación hacia los problemas más profundos. Definir qué es el espacio-tiempo —si es una estructura que existe, un mapa de eventos que ocurren, o algo más difícil de articular— no es un debate técnico secundario. Es una pregunta sobre qué tipo de universo habitamos.