En la tienda flagship de Prada en SoHo, Nueva York, el pasado domingo 7 de junio se presentó algo que rara vez se ve en los escaparates del lujo: una prenda diseñada para sobrevivir en la Luna. Se trata de la Liquid Cooling and Ventilation Garment (LCVG), el traje interior que los astronautas del programa Artemis de la NASA llevarán bajo el traje espacial AxEMU durante las misiones lunares.
La asociación entre Prada y Axiom Space para el traje de Artemis ya era conocida, pero ahora tenemos el primer vistazo completo a la capa más íntima del sistema: la prenda que regula la temperatura corporal en un entorno donde la diferencia entre luz solar y sombra puede superar los 220 grados Celsius (más de 400°F).
Alta moda con tubos de refrigeración
Desde afuera, la LCVG parece ropa deportiva de alta gama: cuello en V, mangas con orificios para los pulgares, pantalones tipo estribos y la característica franja roja de Prada. Pero en su interior alberga una ingeniería sin precedentes.
A diferencia de los trajes de refrigeración anteriores, donde los tubos se cosían externamente en una red de malla, los nuevos tubos de líquido refrigerante están integrados directamente en la tela. Esto simplifica el proceso de fabricación y mejora la distribución térmica. Además, hay tubos de mayor diámetro que circulan aire primero por la cara del astronauta y luego por el cuerpo, gestionando el CO₂ exhalado y suministrando oxígeno.
"No es frecuente que la astrofísica y la aeronáutica desarrollen algo estéticamente atractivo. Y sin embargo, es también un traje de seguridad: una pieza tecnológica realmente notable." — Jonathan Cirtain, CEO de Axiom Space
400°F diferencia de temperatura entre zonas de luz solar y sombra en el Polo Sur lunar, el destino de las misiones Artemis
Por qué el Polo Sur lunar exige más
Las misiones Apollo aterrizaron en zonas ecuatoriales con iluminación más uniforme. Artemis 4, la primera misión prevista con aterrizaje lunar, se dirigirá al Polo Sur, una región parcialmente en sombra permanente y con temperaturas extremas variables. El AxEMU —y su LCVG— está diseñado específicamente para ese entorno hostil.
El CEO de Axiom indicó que la LCVG podría probarse primero en la Estación Espacial Internacional antes de su uso en la superficie lunar. También es posible que algunos elementos se testeo durante Artemis 3, que no contempla aterrizaje pero sí operaciones orbitales lunares.
Qué sigue
El traje modular promete ajustes prácticamente a medida para cada astronauta, y sus componentes podrán intercambiarse individualmente, abaratando el mantenimiento a largo plazo. El vicepresidente sénior de Axiom, Russell Ralston, fue directo: *"No podemos seguir haciendo las cosas como se hacían antes, eso no nos llevará a que miles y millones de personas vayan al espacio."*
La historia se repite con una vuelta de tuerca: el programa Apollo contó con la empresa de lencería Playtex para confeccionar los trajes lunares. Artemis cuenta con Prada. La moda y el espacio, al parecer, siempre han tenido más en común de lo que parece. Y la próxima vez que alguien camine sobre la Luna, lo hará con una prenda con franja roja que habrá pasado por los mismos procesos de control de calidad que un bolso de temporada —y unos cuantos miles de horas de pruebas en piscinas de flotabilidad neutras.