Con las urnas ya cerradas y el escrutinio avanzando, la noche electoral peruana del domingo dejó el panorama que todos los analistas habían anticipado: un resultado tan apretado que el ganador podría no conocerse con certeza hasta dentro de semanas. Los sondeos, los conteos rápidos y el escrutinio oficial apuntaban todos en la misma dirección —empate técnico— con cifras distintas pero el mismo mensaje: no habrá ganador claro esta noche.
Tres lecturas, tres empates
Con cerca del 72% de las actas escrutadas, los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales mostraban a Keiko Fujimori con el 52,5% de los votos frente al 47,4% de Roberto Sánchez. Sin embargo, este margen se esperaba que se redujera a medida que llegaran los votos de las zonas rurales, bastión tradicional del candidato de izquierdas.
50.3% porcentaje que otorga el conteo rápido de Ipsos y Transparencia a Sánchez, frente al 49.7% de Fujimori
El conteo rápido realizado por Ipsos y la ONG Transparencia —basado en una muestra de más de 1.000 mesas electorales de todo el país— mostró un empate que históricamente ha resultado un predictor fiable del resultado final: Sánchez con 50,3% frente a Fujimori con 49,7%. Los sondeos a boca de urna aportaban una tercera lectura: Ipsos daba a Fujimori un 50,7% frente al 49,3% de Sánchez, mientras Datum la situaba en 50,53% frente al 49,47%.
Las reacciones en la noche
Sánchez habló ante sus seguidores desde un balcón en la plaza San Martín de Lima, en el centro histórico, en un tono de victoria contenida:
"Hoy, el conteo rápido muestra una ventaja importante que reafirma la voluntad del pueblo. Este es el momento de defender el voto y la transparencia electoral." — Roberto Sánchez
Fujimori mantuvo la calma ante la prensa en un hotel limeño, apelando a la paciencia: "Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda. Serán días largos hasta conocerlo. No pierdan la esperanza."
Ambos candidatos han llamado a sus simpatizantes a movilizarse para "defender el voto", lo que anticipa semanas de tensión en torno al proceso de verificación de actas.
Por qué tardará semanas
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) confirmó que los resultados finales no se conocerán hasta mediados de julio, poco antes de la transferencia del mando del 28 de julio. La razón: la introducción de un nuevo proceso obligatorio de recuento de votos en mesas impugnadas o con observaciones, creado precisamente para responder a las denuncias de irregularidades que empañaron la primera vuelta de abril —cuyos resultados tardaron un mes en conocerse.
La vocera del JNE, Grecia Rentería, explicó que la certificación al 100% dependerá del tiempo que tome revisar cada acta cuestionada.
El voto urbano frente al rural
Este es el cuarto intento de Fujimori de llegar a la presidencia, tras perder frente a Humala (2011), Kuczynski (2016) y Castillo (2021). Su base está en Lima, donde la inseguridad es el tema más urgente. Sánchez, heredero político del expresidente Castillo —condenado el año pasado a 11 años y medio por rebelión y conspiración—, tiene su fortaleza en el campo y el sur del país.
El politólogo Alonso Cárdenas, de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, lo resumió antes del escrutinio: "A Fujimori no le conviene abstencionismo en Lima; a Sánchez no le conviene en el mundo rural." Esa geografía del voto será determinante para el resultado final.
Qué sigue
La semana que viene arrancará el largo proceso de revisión de actas impugnadas. Ninguno de los dos candidatos tiene mayoría en el Congreso peruano, lo que complica la gobernabilidad del ganador desde el primer día. Los mercados financieros, que ya mostraron nerviosismo ante la posibilidad de un gobierno de Sánchez, aguardan con atención. Y los más de 27 millones de peruanos que votaron aguardan también saber si el noveno presidente de la última década será, esta vez, quien termine su mandato.