Un viaje lleno de desafíos y éxitos
In beom Hwang, nacido en Daejeon, Corea del Sur en 1996, ha recorrido un camino lleno de desafíos para convertirse en una estrella del fútbol internacional. Su participación en los Juegos Asiáticos de 2018 le permitió evitar el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, una ventaja que pocos futbolistas surcoreanos logran. Sin embargo, su carrera ha sido una verdadera 'mili' personal, llena de experiencias que lo han moldeado como jugador y persona.
*Imagen vía Marca Selección*
De Corea del Sur al mundo
Hwang comenzó su carrera profesional en el Daejeon Citizen, donde se destacó como el goleador más joven en la historia del club. Su intento de traspaso al Hamburgo no se concretó, llevándolo a jugar en el Vancouver Whitecaps en 2019. Posteriormente, se unió al Rubin Kazan, pero la guerra entre Rusia y Ucrania lo obligó a regresar a Corea del Sur, donde firmó con el Seoul FC.
"Para cuando me retire, probablemente tendré más historias que contar que cualquier otro jugador", comentó Hwang en una entrevista con The Asian Game.
Un talento en ascenso
La carrera de Hwang dio un giro significativo cuando se unió al Olympiacos antes del Mundial de Qatar 2022, donde se destacó junto a figuras como Kim Min Jae y Heung Min Son. Su desempeño lo llevó a fichar por el Estrella Roja, donde ganó la liga y la copa en dos ocasiones antes de ser traspasado al Feyenoord en el verano de 2024.

*Imagen vía Marca Selección*
Brillando en el Mundial 2026
En el Mundial 2026, Hwang ha demostrado ser una pieza clave para Corea del Sur. En el partido contra República Checa, lideró la remontada anotando el gol del empate y asistiendo en el gol de la victoria, sellando un 2-1 a favor de su equipo. Su actuación fue fundamental, completando 73 de 81 pases, recorriendo 9.3 kilómetros y realizando 29 conducciones.
9.3 km recorridos por Hwang en el partido contra República Checa
Comparaciones con Vitinha
La habilidad de Hwang para manejar el balón y su capacidad para influir en el juego han llevado a comparaciones con Vitinha, otro destacado centrocampista. Su dinamismo en el centro del campo fue crucial para superar la presión checa y mantener el ritmo del partido a favor de Corea del Sur.
"Estoy feliz por haber podido ayudar al equipo. Todos pudieron ver que tenemos grandes jugadores", expresó Hwang tras el partido.
¿Qué sigue para Hwang?
Con 29 años, Hwang está en la cúspide de su carrera en el Feyenoord. Su desempeño en el Mundial podría abrirle nuevas oportunidades en clubes aún más grandes. Su historia es un testimonio de perseverancia y talento, y sin duda, seguirá siendo una figura clave para Corea del Sur en el torneo.
Mientras tanto, los aficionados esperan con ansias su próximo enfrentamiento contra México, donde Hwang promete seguir mostrando su potencial y liderar a su equipo hacia nuevas victorias.